Emociones
Emociones en la Universidad
El rendimiento académico universitario no depende solo de nuestras habilidades cognitivas, como el razonamiento matemático, la comprensión lectora, la concentración o la memoria, sino que también depende del manejo que tengamos de nuestras reacciones emocionales y estado anímico. En ocasiones el éxito académico puede verse influido por la capacidad de manejar la ansiedad ante las evaluaciones o de tolerar la frustración ante una baja calificación.
Debido a esto, es necesario conocer y comprender el mecanismo de funcionamiento de las emociones para poder regularlas y beneficiarnos de ellas. Esta habilidad denominada "inteligencia emocional" incluye aspectos tales como (Goleman,1995) (Gardner, 2001):
a) Saber reconocer qué emociones estamos sintiendo y cómo reaccionamos frente a distintas situaciones.
b) Poder regular el estado emocional, enfrentando emociones complejas o desagradables, y controlando los impulsos más fuertes, previniendo que el malestar emocional se prolongue innecesariamente para evitar así problemas de salud mental.
Etimológicamente la palabra emoción viene del latín "e-movere" y significa "movimiento hacia". Son las emociones entonces quienes nos movilizan y dan energía para cumplir con nuestros propósitos. Se generan como activación fisiológica frente a la percepción de estímulos potencialmente importantes, proceso en el cual el sistema límbico cumple un papel fundamental permitiéndonos responder y adaptarnos a nuestro entorno.
Aquellas manifestaciones emocionales universales, que compartimos todos los humanos, se han denominado "emociones básicas" y son principalmente cuatro: (Goleman,1995):
El rendimiento académico universitario no depende solo de nuestras habilidades cognitivas, como el razonamiento matemático, la comprensión lectora, la concentración o la memoria, sino que también depende del manejo que tengamos de nuestras reacciones emocionales y estado anímico. En ocasiones el éxito académico puede verse influido por la capacidad de manejar la ansiedad ante las evaluaciones o de tolerar la frustración ante una baja calificación.
Debido a esto, es necesario conocer y comprender el mecanismo de funcionamiento de las emociones para poder regularlas y beneficiarnos de ellas. Esta habilidad denominada "inteligencia emocional" incluye aspectos tales como (Goleman,1995) (Gardner, 2001):
a) Saber reconocer qué emociones estamos sintiendo y cómo reaccionamos frente a distintas situaciones.
b) Poder regular el estado emocional, enfrentando emociones complejas o desagradables, y controlando los impulsos más fuertes, previniendo que el malestar emocional se prolongue innecesariamente para evitar así problemas de salud mental.
Etimológicamente la palabra emoción viene del latín "e-movere" y significa "movimiento hacia". Son las emociones entonces quienes nos movilizan y dan energía para cumplir con nuestros propósitos. Se generan como activación fisiológica frente a la percepción de estímulos potencialmente importantes, proceso en el cual el sistema límbico cumple un papel fundamental permitiéndonos responder y adaptarnos a nuestro entorno.
Aquellas manifestaciones emocionales universales, que compartimos todos los humanos, se han denominado "emociones básicas" y son principalmente cuatro: (Goleman,1995):
- Rabia
- Miedo
- Tristeza
- Alegría
RABIA: Se genera cuando nos sentimos atacados, criticados o pasados a llevar; manifiesta una respuesta defensiva que aumenta los niveles de adrenalina y cortisol, predisponiéndonos a "atacar". Dependiendo de la intensidad, esta emoción puede ir desde una pequeña molestia hasta la indignación o furia difícil de controlar. En el ámbito universitario, algunas de las situaciones que tienden a producir este tipo de emociones pueden ser, entre otros:
- Participar en trabajos grupales donde uno o más miembros del grupo no realizan aportes.
- Escuchar comentarios agresivos por parte de algún miembro de la comunidad universitaria.
- Intentar llegar a la hora a clases, pero atrasarse y que el docente no permita entrar a la sala.
- Considerar que los resultados obtenidos no dependen de las propias capacidades, sino de la arbitrariedad del docente.
MIEDO: Se genera cuando algo está poniendo en riesgo nuestra seguridad, manifiesta una respuesta neuroendocrina que aumenta el nivel de tensión y alerta; perdisponiéndonos a huir frente al potencial peligro.
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